SHARJAH, 31 de agosto de 2026 (WAM) -- Con el regreso de los estudiantes a las aulas, la Organización de Seguridad Infantil (Child Safety Organisation) ha instado a las familias y a los centros educativos a trabajar juntos para reforzar seis ejes clave que respaldan la seguridad y el bienestar de los niños durante todo el curso escolar 2026-2027: desplazamientos seguros entre el hogar y la escuela; preparación en materia de salud; uso digital responsable y supervisado por la familia; fomento del comportamiento respetuoso; diálogo familiar abierto; y comunicación sostenida entre padres y docentes.

La organización subrayó que la vuelta al colegio representa una transición importante en la vida de un niño. Comienza en el momento en que sale de casa y sube a un vehículo, y se prolonga hasta que llega con seguridad a la escuela. Además de cumplir las medidas de seguridad durante los desplazamientos diarios, los niños necesitan apoyo para reconstruir sus rutinas y prepararse emocional y socialmente para un nuevo año de aprendizajes, experiencias y relaciones. Este periodo es también una oportunidad para que familias y escuelas renueven el círculo de cuidado en torno a cada niño y creen un entorno que fomente la seguridad, la confianza y el sentido de pertenencia.

Hanadi Saleh Al Yafei, directora general de la Organización de Seguridad Infantil, afirmó: “El curso escolar tiene éxito cuando el niño está rodeado por una única red de confianza: una familia que escucha, una escuela que observa y acoge, y un espacio digital guiado por el conocimiento y la responsabilidad. Entonces los niños sienten que su voz es escuchada, que pedir apoyo es un derecho y que el respeto hacia sí mismos y hacia los demás forma parte de su vida diaria.”

Y añadió: “Esta es la cultura que queremos que acompañe a nuestros hijos durante todo el año: una cultura que les dé la tranquilidad que necesitan para aprender, la capacidad de construir relaciones sanas y la confianza para afrontar los retos. Cuanto más coherentes sean los mensajes que reciben en casa, en la escuela y en el mundo digital, más conscientes serán sus decisiones y más estable y positiva será su experiencia escolar.”

La organización destacó la salud y el bienestar como prioridades fundamentales mientras los estudiantes se adaptan al nuevo curso, dada la estrecha relación entre un sueño regular, una alimentación equilibrada, la actividad física y una hidratación adecuada, por un lado, y la capacidad del niño para concentrarse, regular sus emociones e implicarse de forma positiva a lo largo de la jornada escolar, por otro.

Según las recomendaciones sanitarias establecidas, los niños de 6 a 12 años necesitan entre 9 y 12 horas de sueño al día, mientras que los adolescentes de 13 a 18 años requieren entre 8 y 10 horas. La Organización Mundial de la Salud también recomienda que los niños y adolescentes de 5 a 17 años realicen una media de 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada a vigorosa.

La organización señaló que mantener rutinas constantes y saludables durante las primeras semanas del curso puede ayudar a los niños a adaptarse a sus horarios académicos diarios y a gestionar con mayor eficacia las exigencias de la jornada escolar. Unos hábitos diarios equilibrados siguen siendo esenciales para apoyar su bienestar físico y mental, así como su concentración, sus niveles de energía y su disposición para aprender.

La Organización de Seguridad Infantil subrayó que el uso digital se ha convertido en parte integral de las experiencias educativas y sociales de los niños, lo que convierte la supervisión familiar informada en una necesidad permanente que debe tener en cuenta la edad del menor, su madurez y la naturaleza de los espacios digitales que utiliza.

Señaló que la seguridad digital se refuerza mediante el diálogo y acuerdos familiares claros sobre prácticas que protegen la privacidad y regulan el uso de dispositivos y plataformas. Esto ayuda a los niños a desarrollar conciencia sobre cómo relacionarse con los contenidos y la comunicación digital, y los anima a recurrir a una persona de confianza cuando se enfrentan a una situación que les preocupa o que traspasa los límites seguros.

La organización recalcó que una supervisión equilibrada preserva los canales de confianza con los niños, al combinar la protección con la oportunidad de desarrollar responsabilidad digital. Ello les ayuda a utilizar la tecnología de forma positiva y segura para aprender, comunicarse y entretenerse.

Asimismo, indicó que la prevención del acoso escolar comienza con la creación de un entorno de aprendizaje basado en el respeto y la aceptación de las diferencias, en el que cada niño se sienta valorado, incluido y seguro para expresarse. Debe animarse a los estudiantes a promover el comportamiento positivo, apoyar a sus compañeros y pedir ayuda cuando la necesiten, contribuyendo así a una comunidad escolar más cooperativa y cohesionada.

Dado que las relaciones e interacciones de los estudiantes se extienden cada vez más a las plataformas digitales, la organización pidió que el ciberacoso se incluya en los marcos de protección escolares y familiares. Instó a promover un uso responsable de la tecnología y a aumentar la conciencia de los niños sobre sus derechos y responsabilidades digitales. El diálogo temprano y la cooperación entre familias y escuelas ayudan a contener con rapidez las preocupaciones y a proteger el bienestar psicológico y social de los menores.

La Organización de Seguridad Infantil describió la comunicación familiar periódica como uno de los pilares más importantes de la prevención, ya que crea un espacio seguro para que los niños compartan sus experiencias, sentimientos e inquietudes. Esto ayuda a las familias a comprender mejor el mundo de sus hijos, sus relaciones, sus intereses y cualquier presión a la que puedan enfrentarse en la escuela o en las plataformas digitales.

La organización subrayó que el diálogo con los niños adquiere aún más valor cuando va más allá del seguimiento del rendimiento académico y los deberes para interesarse por sus experiencias sociales y emocionales. Escuchar con atención y respetar sus sentimientos da a los niños la confianza necesaria para expresarse y buscar apoyo, al tiempo que refuerza su percepción de que la familia es una fuente constante de seguridad y cuidado.

También pidió que se dé a conocer a los niños quiénes son las personas de confianza a las que pueden acudir en casa y en la escuela, y que comprendan que compartir cualquier cosa que les preocupe o incomode será acogido con comprensión y apoyo.

La comunicación entre padres y docentes, señaló la organización, resulta igualmente esencial para entender las necesidades de los niños y apoyar su desarrollo a lo largo del curso. La eficacia de esta colaboración se refuerza cuando se basa en la confianza, la continuidad y el intercambio de observaciones en un entorno que respeta la privacidad.

Las familias y las escuelas perciben aspectos distintos, aunque complementarios, de la experiencia del niño: las familias observan sus hábitos y emociones en casa, mientras que las escuelas advierten su asistencia, sus interacciones y sus relaciones en el entorno educativo. Al mantener una comunicación positiva desde el inicio del curso, padres y docentes pueden formarse una comprensión más completa del menor, ofrecer apoyo en el momento adecuado y garantizar que los mensajes que reciben los niños sean coherentes.

La Organización de Seguridad Infantil continúa impartiendo programas de sensibilización y formación dirigidos a niños, familias y profesionales de los sectores relacionados con ellos. Asimismo, reafirmó su cooperación continua con entidades educativas, sociales, de seguridad y sanitarias para construir un sistema integrado de protección de la infancia y fomentar la conciencia social sobre las prácticas que respaldan la salud, la seguridad y el bienestar de los niños.

(Fuente: WAM.ae)