ABU DABI, 2 de noviembre de 2026 (WAM) -- La Misión de Emiratos al Cinturón de Asteroides (EMA) avanza según lo previsto para su lanzamiento en el primer trimestre de 2028, y representa una inversión estratégica a largo plazo en el sector espacial de Emiratos Árabes Unidos, que desarrolla el talento nacional, fortalece las industrias espaciales y crea nuevas oportunidades económicas.
Mohsen Al Awadhi, director del Departamento de Misiones Espaciales de la Agencia Espacial de EAU, declaró a la Agencia de Noticias de Emiratos (WAM) que la misión ha registrado avances significativos, entre ellos el desarrollo del módulo de aterrizaje EMA, diseñado, desarrollado, ensamblado y probado íntegramente en EAU en menos de dos años.
Señaló que el módulo de aterrizaje, uno de los principales logros de ingeniería de la misión, ha superado las pruebas técnicas y ambientales necesarias para verificar su aptitud para el vuelo. Se separará del MBR Explorer y se aproximará a la superficie del asteroide 269 Justitia, séptimo y último destino de la misión, para captar imágenes detalladas.
El Technology Innovation Institute (TII) desempeñó un papel clave en el desarrollo del módulo, junto con instituciones de investigación y empresas nacionales. El módulo se está preparando para su traslado al Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial (LASP) de la Universidad de Colorado en Boulder, en Estados Unidos, donde se integrará con el MBR Explorer y se someterá a nuevas pruebas.
Al Awadhi indicó que la misión ha pasado a la fase de ensamblaje, integración y pruebas tras completarse la Revisión Crítica de Diseño de la nave en 2025 y su Revisión de Integración de Sistemas en septiembre del mismo año.
Los equipos están integrando y probando los subsistemas del explorador mientras se preparan para integrar el módulo de aterrizaje. Las siguientes etapas incluyen pruebas técnicas y ambientales de la nave integrada, revisiones finales de preparación y el transporte al lugar de lanzamiento en Japón.
La misión sigue dentro del calendario previsto para su lanzamiento en el primer trimestre de 2028. Su viaje de ocho años cubrirá aproximadamente cinco mil millones de kilómetros, y se espera que el MBR Explorer se encuentre con su primer asteroide, 10253 Westerwald, en febrero de 2030.
Al Awadhi señaló que los equipos de la misión presentaron 10 ponencias técnicas en el Congreso Internacional de Astronáutica de 2026, sobre actividades de desarrollo, retos de ingeniería e investigaciones relacionadas.
La misión tiene como objetivo investigar el origen y la evolución de los asteroides ricos en agua, sus características físicas y químicas y su composición mineral, con el fin de comprender mejor los materiales primordiales que formaron el Sistema Solar.
Los asteroides conservan materiales con miles de millones de años de antigüedad, lo que ofrece información sobre el desarrollo temprano del Sistema Solar y sobre su posible papel en el transporte de agua y compuestos orgánicos a los planetas rocosos. La misión también evaluará sus recursos y sus posibles usos futuros.
La exploración de siete asteroides en una sola misión permitirá a los científicos comparar sus características, composición y orígenes.
Al Awadhi destacó la importancia científica de 269 Justitia, cuyas características espectrales sugieren que pudo haberse originado en el Cinturón de Kuiper, en el Sistema Solar exterior, antes de migrar al cinturón principal de asteroides. Su estudio podría aportar nuevas pruebas sobre el movimiento de los cuerpos celestes y el transporte de agua y materiales orgánicos durante la historia temprana del Sistema Solar.
Calificó a EMA como la misión más compleja en la historia del programa espacial de EAU, debido a la enorme distancia del viaje, los múltiples asteroides objetivo y las difíciles condiciones de operación.
Entre los principales retos de ingeniería figuran las grandes variaciones de temperatura cerca de Venus y más allá de Marte, la navegación de precisión para las maniobras de asistencia gravitatoria con Venus, la Tierra y Marte, y los sobrevuelos a alta velocidad de pequeños asteroides.
La creciente distancia a la Tierra también complicará las comunicaciones y la gestión de la energía debido a los retrasos de la señal y a la menor radiación solar. Por ello, la nave incorpora sistemas avanzados de gestión de energía y control térmico, mientras que el módulo de aterrizaje puede operar de forma autónoma sin intervención directa desde la Tierra.
Al Awadhi afirmó que la ventana de lanzamiento, limitada a tres semanas, exige una planificación de ingeniería precisa, pruebas exhaustivas y gestión de riesgos en cooperación con socios nacionales e internacionales.
El MBR Explorer lleva cuatro instrumentos científicos principales: una cámara de alta resolución, una cámara de infrarrojo térmico, un espectrómetro de infrarrojo de onda media y un espectrómetro de infrarrojo térmico.
En conjunto, examinarán el terreno de los asteroides, las características de su superficie y su composición mineral y química, además de buscar indicios de agua y compuestos orgánicos.
El explorador estudiará 269 Justitia desde la órbita durante aproximadamente siete meses antes de desplegar el módulo de aterrizaje, que se aproximará a su superficie y captará imágenes detalladas. Los datos científicos recopilados durante la misión se pondrán a disposición de la comunidad científica internacional.
Entre los socios nacionales figuran el Technology Innovation Institute, el Centro de Espacio y Astronomía de Sharjah, la Universidad Khalifa, la Universidad de Nueva York en Abu Dabi, el Centro Espacial Mohammed bin Rashid, HEX20 y el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología Espacial de la Universidad de Emiratos Árabes Unidos.
Entre los socios internacionales se encuentran el Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado en Boulder, la Agencia Espacial Italiana, la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), la NASA y Mitsubishi Heavy Industries, que apoyan el desarrollo de la misión, las operaciones de lanzamiento y el acceso a los servicios de la Red de Espacio Profundo.
Al Awadhi indicó que aproximadamente 150 profesionales emiratíes participan en la misión junto a los socios internacionales y adquieren experiencia directa en el diseño, desarrollo, ensamblaje, pruebas y operación de naves espaciales.
Subrayó que las alianzas van más allá del acceso a la experiencia y los servicios internacionales, ya que permiten a ingenieros y científicos emiratíes participar directamente en todas las etapas de la misión.
La misión respalda la Estrategia Espacial Nacional 2031 mediante el desarrollo de un sector espacial competitivo y sostenible y el aumento de su contribución a la economía nacional.
Con el 50% de los trabajos de la misión asignados a empresas del sector privado, EMA ofrece oportunidades para desarrollar tecnologías espaciales avanzadas, reforzar la experiencia técnica y mejorar la competitividad en los mercados internacionales.
Además, crea oportunidades especializadas para los emiratíes en ingeniería de naves espaciales, navegación interplanetaria, sistemas de aterrizaje autónomo, operaciones espaciales y análisis de datos científicos.
Al Awadhi señaló que la misión se basa en la experiencia adquirida en anteriores proyectos espaciales nacionales, en particular la Sonda Hope, al tiempo que impulsa las capacidades científicas y de ingeniería de EAU.
Concluyó que su éxito se medirá no solo por los descubrimientos científicos, sino también por la experiencia, las tecnologías y las empresas competitivas que desarrolle, por su contribución a la economía espacial nacional y por la preparación de EAU para futuras misiones espaciales.
(Fuente: WAM.ae)
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